Estetica Dental

La estética está motivada por nuestra propia percepción; por lo tanto la belleza sigue siendo un concepto subjetivo, como decía Carrel «La habilidad para captar y percibir lo bello, se cultiva y se desarrolla al igual que el conocimiento científico». Pero la sonrisa es una parte importante del estereotipo físico y la percepción del individuo,  además es importante en la apreciación que otros tienen de nuestra apariencia y personalidad; los canon de belleza tienen en cuenta la simetría en la sonrisa, la orientación de los dientes, su color y  tono,  su alineación individual y su relación con el rostro. La percepción de la belleza en la Odontología pasa por nuestras manos diariamente, y aunque muchos actuemos basados en nuestra percepción, como profesionales debemos conocer los aspectos a tener en cuenta, ya que nuestra imagen de belleza no tiene que ser la universal.

 

La Estética en la Actualidad.

El deseo de ser atractivo, ya no se considera un signo de vanidad; en un mundo económico, social y sexualmente competitivo, tener un aspecto agradable es una necesidad. Dado que el rostro es la parte más expuesta del cuerpo, y la boca un rasgo predominante, los dientes son cada vez más una fuente de atención. Actualmente, se aprecia en gran medida la salud y la vitalidad; de hecho, estas dos palabras se asocian con imágenes de belleza. Las investigaciones observan que las personas atractivas, consiguen trabajos más prestigiosos y mejores pagados, tiene mejores oportunidades en la vida y logran éxitos en todos los aspectos. Muchos estudios sobre el autoestima, han ilustrado que la imagen corporal era uno de los principales elementos del auto rechazo.

recontorneado dental, para aumentar rasgos femeninos.

 

Aumento de la preocupación por la estética.

Las razones de que los pacientes soliciten tratamiento estético son tan variadas e implicadas como las razones que lo impiden. Las sensaciones y preocupaciones de los adultos respecto a sus bocas reflejan a menudo experiencias orales pasadas, presente y futuras. Nuestros dientes y bocas son de vital importancia en el desarrollo psicológico a lo largo de la vida. A menudo, la forma de tratar nuestras bocas y dientes indica que pensamos de nosotros mismos. Burns y Jarabak, determinan cinco estímulos que pueden inducir a un paciente a solicitar tratamiento estético. a) Aceptación social, b) miedo, c) aceptación intelectual, d) orgullo personal, e) beneficios biológicos. (Cabe señalar que estos estímulos se refieren sólo a pacientes que colaboran con el tratamiento).

Aceptación de diastema dental central y uso como signo de identidad.

Para conseguir el éxito de un tratamiento estético, es fundamental el espíritu de cooperación y compresión entre el odontólogo y sus pacientes. Gran parte de la teoría psicológica en estética dental debe formularse mediante analogía, debido al reconocimiento relativamente reciente de la importancia de la estética dental y la consiguiente falta de información sobre el tema. Baker y Samith, presentaron un sistema que clasificaba 312 pacientes en tres grupos según los rasgos de personalidad relacionados con el deseo de someterse a cirugía correctiva, sus motivos y el pronóstico del tratamiento. Grupo I , eran individuos equilibrados; el grupo II incluía personas con personalidades no asertivas o inadecuadas que utilizaban sus anomalías físicas como escudos y defensa inconciente; el grupo III, se componía de personas de naturaleza prepsicóticas o psicóticas para quienes la anomalía física era el punto focal de una personalidad anormal. Los pacientes que pertenecen al primer grupo son personas con éxitos moderados, personas ideales para el éxito del tratamiento. Los pacientes del grupo II son los mas exasperantes para el profesional que ya haya obtenido resultados técnicos excelentes, estos pacientes suelen descubrir que la vida de las personas con caras agradables no es tan fácil como habían imaginado y en ocasiones, no están preparados para enfrentarse a esta nueva situación y desarrollan otros mecanismos neuróticos de defensa. Los pacientes clasificados en el grupo III, representan una señal de alarma para el profesional. Para estas personas cualquier corrección de estética tan sólo sirve para interrumpir el proceso de racionalización. Rápidamente se presenta otro defecto como foco de sus continuas ilusiones psicóticas. Si bien la experiencia es el mejor maestro, el requisito fundamental es mostrarse interesados por la mejora global del paciente, contempla al paciente como a un ser humano integral, no solo como a una cavidad oral. La conclusión revelaría a que grupo pertenece el paciente y, de este modo, el odontólogo puede predecir mejor la aceptación de los resultados estéticos por parte de aquél. La consideración del estado emocional de cualquier paciente que solicita tratamiento estético es importante, ya que ayuda a prevenir reacciones desagradables hacia el tratamiento o incluso hacia el profesional en aquellos casos en que el tratamiento, a pesar de tener éxito funcional y artístico, no resulta satisfactorio para el paciente. Por lo tanto, hay que tener en cuenta todo el entorno personal, familiar y social del paciente en relación a la estética.

Tomado de: PRINCIPIOS ESTÉTICOS PARA PRÓTESIS FIJA. DRA. JOHANNA MENÉNDEZ PRÍAS

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